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Un garden con vocación que nunca deja de evolucionar

by Garden magazine

La historia de Jardineria Martí está profundamente vinculada a la tierra y al trabajo de tres generaciones de una misma familia. Después de más de 70 años de historia, este centro de jardinería dispone de 40.000 metros cuadrados donde el cliente puede encontrar todo lo necesario para crear y cuidar su jardín, siempre acompañado de un trato cercano y familiar.

Historia 

Su fundador, Joan Martí Casademont, era perito agrícola y agricultor. Cultivaba principalmente manzanos, perales y melocotoneros, y vendía su propia producción en distintos mercados de la comarca, entre ellos los de Figueres y Roses. Ese contacto directo con los clientes fue decisivo para el futuro de la empresa.

En aquellos años, uno de los comerciales que le suministraba semillas y productos agrícolas le propuso incorporar a su parada flores en maceta, flor cortada y algunas semillas para huerto. La propuesta tuvo una buena acogida entre los clientes y abrió una nueva vía de actividad.

Poco después, unos clientes de Roses le preguntaron si también realizaba jardines. Aunque hasta ese momento no se había dedicado profesionalmente a ello, su formación como perito agrícola le proporcionaba los conocimientos necesarios para asumir el encargo. De este modo, realizó un primer jardín en la montaña del Puig Rom, en Roses. Aquel trabajo marcó el inicio de Jardineria Martí.

A partir de entonces, el boca a boca fue generando nuevos encargos. La actividad de jardinería creció progresivamente y fue desplazando el trabajo agrícola. Los primeros clientes fueron, en buena medida, los turistas franceses y alemanes que empezaban a instalarse en la Costa Brava norte, especialmente en municipios como Roses, Cadaqués y Empuriabrava.

Con el aumento de la actividad, la familia vio la necesidad de disponer de unas instalaciones más visibles y comerciales que las que tenía en Vilabertran, en medio de los campos. Por este motivo, adquirió unos terrenos junto a la carretera de Roses y, en 1972, inició la actividad en Vilasacra (Girona), donde todavía hoy se encuentra el centro principal de la empresa.

Paralelamente, a principios de los años setenta, se abrió en Figueres una floristería destinada a la venta de flores y plantas. La impulsó Carmen Palagós Marull, esposa de Joan Martí Casademont. Más adelante, se abrió una segunda floristería con Maria Teresa Gruñol Simón, esposa de Joan Martí Palagós. Con las sucesivas jubilaciones, ambos establecimientos cerraron y toda la actividad comercial se centralizó en el centro de jardinería de Vilasacra.

A mediados de los años setenta se incorporó a la empresa Joan Martí Palagós. Tenía apenas diecisiete años, pero muchas ganas de trabajar y de hacer crecer el negocio. Durante muchos años formó un excelente tándem con su padre, compartiendo una misma visión basada en el esfuerzo, la proximidad con el cliente y la voluntad de prosperar.

En 2005 se incorporó Enric Martí Gruñol al negocio familiar, iniciando una nueva etapa de continuidad generacional. Es ingeniero técnico agrícola, con la especialidad de horticultura y jardinería. Junto con su padre trabajó en la modernización de la empresa, reforzando especialmente el centro de jardinería, mejorando su imagen y ampliando la oferta, sin abandonar nunca la ejecución y el mantenimiento de jardines como una de las actividades principales. Junto a su padre aprendió que «Nadie regala nada» y que los resultados se consiguen con tenacidad, esfuerzo y dedicación. Él es el responsable del centro de jardinería y quien trabaja junto a su equipo con la misma ilusión y pasión que le transmitieron las generaciones anteriores.

En 2011, tras el fallecimiento de Joan Martí Palagós, se incorporó Joan Martí Gruñol para reforzar el área administrativa de la empresa. Durante el periodo comprendido entre 2010 y 2020 se continuaron mejorando las instalaciones. Se adquirieron terrenos junto al centro existente y al otro lado de la carretera, donde actualmente cuenta con una extensa área de olivos. Todo esto les ha que permitió ampliar la superficie de venta, mejorar la exposición y aumentar la capacidad operativa.

Actualmente, Jardineria Martí cuenta con 32 personas en plantilla, un centro de jardinería consolidado y con los equipos, la maquinaria y el personal necesarios para ejecutar proyectos de cualquier dimensión. La voluntad de la empresa es seguir siendo una referencia en la comarca, tanto por la amplitud y calidad de su oferta como por su capacidad para prestar un servicio integral de jardinería.

Filosofía del garden 

En Jardineria Martí siempre han creído que su trabajo va mucho más allá de vender plantas. Desde sus inicios han entendido que un jardín es una inversión a largo plazo, un espacio que debe proporcionar bienestar, mejorar el entorno y adaptarse a las necesidades de quienes lo disfrutan. Por eso, su misión siempre ha sido asesorar al cliente con honestidad, ayudándole a tomar la mejor decisión para que su jardín evolucione correctamente con el paso de los años.

Su forma de trabajar está profundamente influenciada por nuestros orígenes. Antes de ser jardineros fueron agricultores, con lo que aprendieron a respetar los ritmos de la naturaleza, a conocer las necesidades de cada planta y a valorar que los resultados solo llegan con paciencia, constancia y trabajo bien hecho. Esa filosofía continúa formando parte de la empresa seis décadas después.

En Jardineria Martí siguen apostando por un trato cercano y familiar. Quieren que quien visite el centro de jardinería se sienta cómodo, bien atendido y acompañado durante todo el proceso de compra. Les gusta escuchar antes de aconsejar y entender las necesidades reales de cada cliente, porque cada jardín es diferente y no existen soluciones universales.

Nunca han creído en la venta rápida como objetivo principal. Prefieren recomendar la planta adecuada, aunque no sea la más cara, porque saben que un cliente satisfecho volverá durante muchos años. La confianza siempre ha sido su principal patrimonio y creen que se construye ofreciendo buenos consejos, siendo sinceros y respondiendo cuando el cliente nos necesita.

Su visión de futuro mantiene esa misma línea. Quieren seguir siendo un centro de jardinería de referencia en las comarcas de Girona, no únicamente por el tamaño de sus instalaciones o por la amplitud de su catálogo, sino por la calidad del servicio, el conocimiento técnico y la confianza que transmiten.

Al mismo tiempo, son conscientes de que el sector evoluciona constantemente. Por ello, invierten de forma continuada en instalaciones, formación, nuevas variedades de plantas y mejora de sus servicios. Entienden que una empresa con vocación de permanencia nunca puede dejar de evolucionar.

Los valores que mejor definen a Jardineria Martí son el compromiso, la honestidad, la proximidad, la profesionalidad, la mejora continua y el respeto por la naturaleza. Son los mismos valores que transmitió su abuelo cuando comenzó esta aventura y que hoy siguen guiando cada decisión que toman.

 

Instalaciones y productos

Actualmente, Jardineria Martí dispone de unas instalaciones de aproximadamente 40.000 metros cuadrados, concebidas para ofrecer un servicio integral tanto a particulares como a profesionales del sector.

Del total de la superficie de las instalaciones, 17.000 metros cuadrados corresponden al garden center, donde se concentra la exposición de plantas, árboles, cerámica, decoración, riego y todos los complementos relacionados con el jardín.

También cuentan con una sección de mascotas con los productos indispensables para la alimentación y cuidado de ellas. Justo en la entrada, disponen de los productos para el cuidado de las plantas, con un amplio surtido de productos específicos para mantenerlas en perfecto estado. Junto a esta zona se encuentra todo lo necesario para las tareas de riego, desde sistemas y accesorios hasta los complementos imprescindibles para su instalación y mantenimiento.

 

Al entrar, los clientes pueden acceder al corazón de este garden center, donde encontrarán un precioso invernadero de madera en el que se encuentran las plantas de interior. Además de aportar un ambiente cálido y acogedor, está completamente acondicionado para mantenerlas en las mejores condiciones durante todo el año.

Se trata de un rincón muy especial, con puertas correderas de madera que permanecen cerradas cuando no hay clientes y se abren para dar paso a un espacio que invita a detenerse y disfrutar. Es como entrar en un auténtico jardín vegetal, donde el visitante puede descubrir una amplia selección de plantas de interior de diferentes variedades.

Todo este espacio está decorado siguiendo el estilo natural que aporta la madera. El mobiliario e incluso los muebles de cajas, están hecho de madera, lo que aporta mayor calidez al ambiente.

Otros 15.000 metros cuadrados se destinan a la producción y exposición de grandes ejemplares, una de sus especialidades. Esto les permite disponer durante todo el año de árboles y plantas de gran tamaño preparados para proyectos residenciales, hoteleros, urbanizaciones, empresas o espacios públicos.

Los 7.000 metros cuadrados restantes albergan toda la infraestructura necesaria para el funcionamiento diario de la empresa: almacenes, zonas de carga y descarga, parque de maquinaria, vehículos, talleres e instalaciones de apoyo a los equipos de jardinería.

Además, cuentan con 3.000 metros cuadrados de invernaderos cubiertos y 1.500 metros cuadrados de zonas de sombreo, fundamentales para garantizar la correcta conservación de las plantas y mantener siempre un producto de máxima calidad.

Estas instalaciones les permiten ofrecer una experiencia de compra cómoda, ordenada y agradable, al mismo tiempo que disponen de la capacidad logística necesaria para desarrollar proyectos de jardinería de cualquier dimensión.

Actualmente, la empresa está formada por un equipo de 32 profesionales, entre personal del garden center, administración, logística y equipos especializados en diseño, construcción y mantenimiento de jardines.

Secciones y productos principales

La planta continúa siendo el auténtico corazón de Jardineria Martí. Consideran que un verdadero centro de jardinería debe ofrecer todo lo necesario para crear y mantener cualquier jardín, independientemente de su tamaño.

Disponen de una amplia colección de árboles ornamentales, árboles de gran porte, ejemplares singulares, frutales, coníferas, palmeras, arbustos de todos los tamaños, plantas mediterráneas, aromáticas, vivaces, plantas de temporada, plantas de interior, cactus, suculentas y trepadoras.

Una de sus principales especialidades son los grandes ejemplares, destinados tanto a jardines particulares como a hoteles, restaurantes, empresas, urbanizaciones y administraciones públicas.

Otro de sus puntos fuertes es la macetería decorativa, con más de 3.000 metros cuadrados de exposición, donde ofrecen colecciones nacionales e internacionales en cerámica, fibra, hormigón, resinas y otros materiales, tanto para pequeños jardines como para proyectos de gran formato.

Complementan su oferta con tierras, sustratos, áridos decorativos, cortezas, césped natural y artificial, sistemas de riego, herramientas, fertilizantes y todos los productos necesarios para el mantenimiento del jardín.

El objetivo es que cualquier cliente encuentre, en un único espacio, todo lo necesario para desarrollar su proyecto, acompañado siempre de un asesoramiento profesional.

Tendencias en el sector de la jardinería

El sector de la jardinería está experimentando una evolución constante, tanto en el perfil de los clientes como en el tipo de plantas y soluciones que se demandan.

Una de las tendencias más visibles es el creciente interés de un público joven por las plantas de interior. Se trata, en muchos casos, de un cliente más urbano, interesado en nuevas variedades, plantas singulares y especies con un alto valor ornamental. Esta evolución obliga a mantener una red de proveedores ágil y actualizada, capaz de suministrar aquellas plantas que el mercado empieza a demandar.

Al mismo tiempo, aumenta cada año el interés por los jardines de bajo mantenimiento y por la xerojardinería, es decir, una jardinería adaptada a la escasez de agua y a las condiciones propias del clima mediterráneo.

Esta tendencia exige una actualización permanente. Se incorporan nuevas especies y variedades que hace pocos años apenas se comercializaban y que hoy forman parte habitual de muchos proyectos. Algunas son propias de nuestro entorno mediterráneo y otras proceden de regiones con condiciones climáticas similares, como Australia, Sudáfrica o California.

También observan una recuperación clara de especies autóctonas y tradicionales. Plantas como el lentisco, el madroño, la encina, el olivo o el algarrobo vuelven a tener un gran protagonismo. Su resistencia, su bajo consumo de agua y su integración natural en el paisaje las convierten en opciones especialmente adecuadas para la jardinería actual.

Hoy en día, el cliente busca jardines que, además de ser atractivos, sean sostenibles, resistentes y fáciles de mantener. Por eso, la jardinería mediterránea ya no es una alternativa minoritaria, sino una línea de trabajo plenamente consolidada.

El reto consiste en estar siempre al día, conocer las nuevas variedades y ofrecer al cliente soluciones que funcionen realmente en nuestro clima. Un jardín bien diseñado debe ser bonito desde el principio, pero también debe evolucionar correctamente con el paso de los años.

Últimas mejoras realizadas

En los últimos años han continuado invirtiendo para mejorar tanto las instalaciones como la experiencia de compra de nuestros clientes.

Una de las principales actuaciones ha sido la creación de una nueva zona de planta de exterior de aproximadamente 800 metros cuadrados. Este espacio dispone de una estructura de sombreo que permite mantener las plantas en mejores condiciones y protegerlas tanto del exceso de insolación como de la tramontana, un factor especialmente importante en su zona.

La nueva área se ha diseñado con pasillos amplios, una distribución más cómoda y una exposición clara y ordenada. En ella se concentra una importante selección de plantas vivaces, especies mediterráneas y variedades de bajo mantenimiento.

También han renovado completamente la fachada de la empresa, dotándola de una imagen más moderna y actual. Esta actuación no ha sido únicamente estética. El nuevo cerramiento proporciona un mejor aislamiento térmico y permite reducir de forma significativa el consumo energético destinado a la climatización de la zona de venta.

Estas mejoras responden a una filosofía de inversión constante. Entienden que una empresa no puede dejar de evolucionar y que las instalaciones deben adaptarse tanto a las necesidades de las plantas como a las expectativas de los clientes.

Su objetivo es que visitar Jardineria Martí sea una experiencia agradable: encontrar una exposición cuidada, espacios cómodos y una oferta amplia y bien presentada.

Próximos proyectos a medio y largo plazo

Sus próximos proyectos se centran en seguir mejorando la atención al cliente, la experiencia de compra y la calidad de sus instalaciones.

Quieren continuar completando las diferentes familias de producto para disponer de un surtido capaz de responder a las necesidades de particulares y profesionales. El sector evoluciona rápidamente y es necesario incorporar nuevas variedades, nuevos materiales y soluciones adaptadas a las tendencias actuales.

Al mismo tiempo, seguirán renovando aquellas zonas que, con el paso del tiempo, han quedado desfasadas. Después de muchos años de actividad, algunas instalaciones necesitan una actualización y un nuevo diseño para seguir siendo funcionales, atractivas y confortables.

La intención es que el centro de jardinería continúe siendo un espacio moderno, limpio, cuidado e inspirador, en el que el cliente pueda realizar la compra con comodidad y encontrar asesoramiento profesional.

También quieren seguir reforzando sus medios técnicos, su capacidad operativa y la formación del equipo. La jardinería actual exige cada vez más conocimiento y especialización, especialmente en ámbitos como la sostenibilidad, la eficiencia hídrica y la selección de especies adaptadas al clima mediterráneo.

Su objetivo no es crecer únicamente en tamaño, sino mejorar constantemente en servicio, calidad y capacidad de respuesta. Quieren evolucionar sin perder el carácter familiar y cercano que ha definido a Jardinería Martí desde sus inicios.

 

 

 

 

Cómo era el cliente antes y cómo es ahora

En estos sesenta años han visto cambiar profundamente el perfil de sus clientes y su forma de entender el jardín.

En los primeros años, la jardinería era un concepto mucho más sencillo. La mayoría de los clientes buscaban embellecer su vivienda con algunas plantas, árboles o flores, y depositaban una gran confianza en el criterio del profesional. Existía una oferta mucho más reducida y las posibilidades de elección eran limitadas, por lo que el asesoramiento se basaba principalmente en la experiencia del jardinero.

Con el paso de los años, la jardinería ha evolucionado al mismo ritmo que la sociedad. Hoy, el cliente dispone de mucha más información, consulta revistas, redes sociales e internet, conoce nuevas especies y tendencias, y llega al centro de jardinería con una idea mucho más definida de lo que busca. Esto hace que también sea un cliente más exigente.

Actualmente, no solo busca una planta de calidad. Quiere recibir un asesoramiento profesional, conocer cuál es la mejor opción para su jardín, entender cómo debe cuidarla y tener la seguridad de que está realizando una buena elección. Valora la experiencia de compra, la amplitud del surtido, unas instalaciones cuidadas y un equipo capaz de resolver cualquier duda con rigor y cercanía.

También han cambiado las prioridades. Hace unos años predominaba el componente estético; hoy, además de la belleza, el cliente busca jardines más sostenibles, con menor consumo de agua, menos mantenimiento y especies mejor adaptadas al clima mediterráneo. Existe una mayor sensibilidad hacia el medio ambiente y una creciente preocupación por crear espacios verdes que sean funcionales y duraderos.

Otro aspecto que ha evolucionado es la forma de comprar. El cliente actual compara, busca información y dispone de múltiples canales para adquirir cualquier producto. Precisamente por eso creen que el valor diferencial de un centro de jardinería como el suyo no está únicamente en la planta, sino en el conocimiento, la experiencia y el asesoramiento que ofrecen. Internet puede vender una planta, pero no puede visitar un jardín, interpretar las necesidades del terreno o recomendar la especie más adecuada para cada situación.

En Jardineria Martí entienden esta evolución como una oportunidad. Les exige estar permanentemente actualizados, ampliar su conocimiento, incorporar nuevas variedades y mejorar continuamente sus instalaciones y su servicio. El cliente actual es más exigente, pero también valora mucho más la profesionalidad, la honestidad y la confianza.

Su obligación es evolucionar al mismo ritmo que él. Después de sesenta años siguen convencidos de que el mejor camino para fidelizar a un cliente no es venderle más, sino aconsejarle mejor. Cuando un jardín funciona y el cliente queda satisfecho, la relación continúa durante muchos años, y esa ha sido siempre la filosofía que ha guiado el crecimiento de Jardineria Martí.

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