Home Centros de jardinería Viver Serra, donde la naturaleza es vida

Viver Serra, donde la naturaleza es vida

by Garden magazine

La afición por las plantas en la familia Serra viene de lejos. Pere Serra Ambros, padre de Joan Serra Palà, era un campesino, pero su hijo no quiso seguir el camino de su padre y a partir de su afición por las flores decidió crear cuatro floristerías y una empresa de importación de planta holandesa y exportación de planta de temporada cultivada en Manresa.

Esta empresa de importación y exportación de planta que era para mayoristas no funcionó, y su hijo, Joan Serra Torruella —actual propietario de Viver Serra —, con tan solo 20 años, se quedó con las cuatro floristerías que tenían y con la zona de cultivo.

Con mucho empuje y determinación, Joan Serra consiguió reconducir la situación, después de ir reestructurando el negocio. En el año 1990, empezó a montar el garden donde anteriormente tenían la zona de cultivo. Al principio, a sus floristerías, llevaban dos veces por semana producto de su propia producción. Empezó produciendo su propia planta y se hizo conocido en la zona ya que empezó a vender en el mercado de flores que se hacía en Manresa donde montaba una parada que no dejaba indiferente a nadie. Allí llevaban 50 carros de plantas de cultivo propio y daban folletos con información de su centro de jardinería. Poco después dejó de ir al mercado y también traspasó las cuatro floristerías para centrarse solo en el garden. A día de hoy, aparte del centro de jardinería, también tiene una parada en propiedad en el Mercat de Vilassar.

Junto a Joan Serra, su mujer Silvia Burdó Millan, forma parte del equipo de Viver Serra. Ella se encarga, entre otras cosas, de la sección de floristería y decoración. Ambos son el alma de este garden independiente y con identidad propia. Los dos realizan las compras de las decoraciones y acuden a las ferias más importantes de jardinería y decoración para estar al tanto de las últimas novedades y ofrecer al cliente los mejores productos y las últimas tendencias. Ellos forman parte de un equipo de 8 personas que contribuyen cada día a mantener la esencia y la calidad del centro.

Instalaciones y productos

Actualmente, el centro de jardinería cuenta con una superficie total de 100.000 m², de los cuales 50.000 m² están dedicados a la venta. La zona de planta de exterior ocupa 40.000 m² y ofrece una amplia variedad de plantas: planta de temporada, bonsáis, arbustos, frutales, aromáticas y plantel. Una vez por semana bajan al Mercado de Vilassar para comprar planta, donde seleccionan los mejores productos y compran hasta 19 carros semanales, para crear esa explosión de color que caracteriza al garden. Apuestan por planta nacional que satisface sus necesidades en relación a calidad-precio. En la zona de planta de exterior también cuentan con una amplia oferta de macetas y jardineras de todos los colores y tamaños, que rodea todo el espacio de esta zona. Cuentan con una sección donde venden abonos, áridos, fitosanitarios y disponen una selección de sustratos específicos para todo tipo de planta y uno universal de marca propia.

En la entrada del centro de jardinería, cuentan con una exposición de ramos con flor fresca listos para llevar, aunque también pueden personalizarlos según los deseos de sus clientes. Para ellos, la floristería es uno de los pilares fundamentales dentro del centro de jardinería, y sus clientes acuden a este punto de venta por el producto de calidad, el trato personalizado y la buena relación calidad-precio que ofrecen. Disponen de una cámara frigorífica donde guardan la flor y los encargos. Son un referente en sus servicios de floristería, y también ofrecen montaje y desmontaje para todo tipo de celebraciones.

Junto a la zona de floristería, hay aproximadamente 1.600 m² dedicados a la planta de interior, donde se pueden encontrar anthurium, orquídeas, spathiphyllum, flor seca, cúpulas decoradas, entre otros elementos. En esta sección destaca la decoración que realizan alrededor de todo el garden. Cada mes hacen cambios e incorporan nuevas decoraciones para sorprender al cliente y crearle ese impacto cada vez que acude al garden, para que siempre que vaya se sorprenda y no se canse de realizar su visita. 

Últimas incorporaciones de productos

Entre las últimas incorporaciones destacan la incorporación de la sección de velas y aromas, un rincón acogedor que invita a elegir un detalle para uno mismo o para regalar. También han incorporado plantas artificiales ignífugas, nuevos productos en la zona de floristería, bulbos y cactus.

El gran reto es hacer que el cliente entre en la tienda; si está dentro, la experiencia y el entorno facilitan la compra. Para ello, cuidan mucho el impacto visual. Se esfuerzan para que todo esté perfectamente presentado y el cliente salga impresionado, con ganas de volver. Su clientela ha crecido gracias al boca a boca. Con el tiempo, se han convertido en un punto de referencia de su zona y sus clientes ya saben adónde tienen que ir a comprar planta.

Fiesta de la primavera

Desde el primer año, sin interrupción, celebran anualmente la Fiesta de la Primavera. Ese día, los clientes están invitados a brindar con una copa de cava y disfrutar de cursos donde sortean bonsáis y orquídeas. Además, invitan a un grupo musical, creando una jornada animada y rodeada de naturaleza. Todos los clientes que realizan una compra ese día se llevan un detalle. Para ellos, es fundamental mantener la fidelidad con su clientela y ofrecer precios competitivos.

Compromiso con el mediambiente

En  este centro de jardinería apuestan firmemente por el reciclaje. Todos los residuos vegetales se acumulan y se transforman en compost para elaborar abono propio. El riego se realiza por inmersión, utilizando agua procedente de la acequia, lo que permite conservar mejor las plantas. No compran cajas de cartón para que los clientes se lleven las plantas, ya que reutilizan los envases de las que compran; e incluso muchos clientes regresan al garden con los mismos recipientes ya usados. Las plantas que no están en condiciones para la venta, pero siguen vivas, las donan a los colegios de la zona para que las puedan recuperar, o incluso las dejan al lado de la caja para que los clientes se las lleven gratuitamente, con el reto de seguir dándoles una segunda vida.

otras noticias

Deje su comentario